¿Qué es el vacío?
Muchas veces me siento vacío. Generalmente, después de hacer cosas que probablemente no quería hacer.
Si no quería hacerlas, ¿por qué las hago?
Quiero, pero en realidad no quiero.
Es el desdoblamiento de la mente, del alma, del cuerpo, de lo que sea: son las diversas voces de mi cabeza hablando al mismo tiempo.
La que grita más fuerte, gana.
La que se mueve primero, gana.
Y así, muchas veces, termino involucrado en situaciones en las que sabía que no quería estar, pero, a la vez, una parte de mí quiso estar.
Descubro entonces esta multiplicidad de realidades, de deseos, de sensaciones.
Si escucho mi interior con calma, con amor, y con tiempo, descubro lo que está más cercano a mi verdad.
Pero, generalmente, hay una parte de mi que hace lo posible por perder la paciencia, por hacerme sentir que no hay tiempo que perder... lo cual, ahora que lo leo, es tremendamente irónico, porque justamente, al no darme el tiempo de pensar y conectar con el deseo genuino, termino perdiendo muchísimo tiempo haciendo cosas "no genuinas"; entregándome a experiencias vacías, superficiales...
¿Cuál es el sentido de la vida?
No encuentro, aún, el sendero de lo que busco (aunque poco a poco intuyo una leve dirección).
Lo que sí reconozco es esto: Hay muchas cosas que definitivamente no son el sentido de mi vida.
Tengo que asumir que, aunque a veces me veo atraído hacia ciertas actividades, tengo que cuidarme mucho, porque sino, soy mi propio verdugo.
Después de todo, a pesar de todo, en contra de todo, gracias a todo, soy humano.
Cometo una, y otra, y otra, y otra vez, el mismo error.
Pero, en el camino, voy aprendiendo cosas. La piedra siempre me hace tropezar, pero no estoy siempre parado en el mismo lugar, ni siempre caminando hacia el mismo lugar, ni siempre igual de distraído.
A veces, la piedra me sorprende.
A veces la busco.
Siempre me duele. Siempre.
¿Por qué te vuelvo a buscar?
Porque eres un retazo de mi vida; fuiste mi primer amor.
Me abriste las puertas de mi sensualidad, de mi sexualidad... por enfermo que sea éso.
Y agradezco la compañía que me has hecho.
No te quiero más. No te quiero más. No-te-quiero-más.
Por favor, por favor, no te acerques más a mí. No me hables más al oído. Déjame en paz.
Eres hermosa, eres infinita, eres cautivadora y sensual... pero eres mala, malísima para mí.
Sólo me traes dolor, angustia. Me haces sentir patético.
Soy patético cuando estoy contigo.
Por éso, por favor,
Por favor,
Déjame en paz.
Déjame ser feliz sin tí; permíteme librarme de tu fuerza seductora.
Quiero recordar estos días como los días felices en los que te dejé, por fin, atrás.
De una vez por todas, a pesar de todo, gracias a todo, y después de todo...
Un día, un día como hoy, ojalá que sea hoy,
Te dejé atrás.